Branding para los cinco sentidos: la vista Estimular la vista en favor de la identificación de la marca

Apelar a los sentidos, estimularlos es un gran recurso para las marcas, despierta sensaciones en las personas y genera experiencias. Se habla de la jerarquía de los sentidos donde la vista es la reina, la siguen tacto y gusto y en último lugar oído y olfato. El branding se vale de recursos para tocarlos todos y así crear una experiencia satisfactoria entre personas y marca.

El 90% de lo que percibimos los humanos es a través de la vista, por lo que resulta lógico y más sencillo apelar a este sentido a la hora de crear una experiencia de marca. Se hace gracias a: color, formas, tamaño y distancia.

Color

Del color hablamos hace unas semanas y afirmábamos que las elecciones cromáticas no respondían a criterios de gustos personales o caprichos sino que había razones más racionales detrás precisamente para estimular la vista y provocar una reacción concreta en quien observa.

Hay cientos de estudios sobre la influencia de los colores en las personas para casi cualquier sector. Los colores van a despertar aquello que generan en su presencia natural, es decir, el azul o el verde que vemos en la naturaleza generan tranquilidad, los colores amarillos o tostados presentes en el sol o arena generan calidez y cercanía… así con cada color.

A la hora de escoger el color de una marca y su aplicación se valoran estos factores y dentro de cada uno se busca el tono adecuado para lo que se pretende transmitir.

La combinación de colores es un arte para no caer en lo vulgar o cansino. Las paletas cromáticas pueden ser tan complejas como la empresa precise en función de cartera de productos o servicios. Una anotación, una marca gráfica no debería tener más de tres tintas distintas, ya tres es mucho, pero es el límite.

Formas

Al igual que el color, las formas despiertan sensaciones. Aquellas puntiagudas resultan más agresivas e incluso atacantes mientras que las redondas son más agradables a la vista puesto que son más habituales en la naturaleza.

Si nos paramos a examinar las leyes de la percepción visual, veremos que nuestro cerebro tiende a la simplicidad, a completar y continuar cosas, es capaz de rellenar aquello que se muestra de forma simple. Por ello se aplican tanto las leyes de la Gestalt en el diseño de los mensajes de la marcas y de las marcas gráficas mismas.

A la hora de diseñar no es necesario ser explícito en cuanto a formas si se tienen en cuenta las nombradas leyes, porque podemos confiar en la capacidad innata de las personas para interpretar figuras.

Tamaño y distancia

Ya hace siglo que en pintura se consiguió crear distintos planos en una obra de arte y generar puntos de fuga y perspectiva. Hemos evolucionado mucho hasta tal punto que podemos confundir al cerebro entre lo que es real y lo que es una reproducción. Los sistemas de producción permiten crear efectos visuales jugando con tamaños y distancia para crear escenarios o entornos evocadores.

Tenemos superado el hecho de cuanto más lejos más pequeño y viceversa pero es un aspecto que da mucho juego en el diseño de marcas y de elementos gráficos para su sistema de marca. Si a estos dos factores de tamaño y distancia unimos movimiento las alternativas son infinitas para crear un lenguaje visual de marca propio.

 

El sentido de la vista es el más explotado en el campo de las marcas, pero no en todo su potencial. Aún siendo el más explotado no es el que genera un mayor impacto o vínculo con la marca. Iremos viendo cómo estimular los sentidos en favor de un mayor engagement con el target de la empresa.

 


Imagen de cabecera azulejos del palacio de Quinta da Regaleira, Sintra, Portugal

 

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